A Santiago siempre lo he considerado un excelente profesor. La cátedra fue el ámbito en el que tuve la oportunidad de conocerlo, y donde he podido aprender mucho de él.
Es una persona muy profesional, disciplinada y responsable, que posee múltiples conocimientos y que encuentra en el servicio a la gente la mejor forma para ponerlos en práctica. Por ende, me atrevo a afirmar que hace su trabajo guiado únicamente por la vocación, por el deseo de transformar mediante el ejercicio de la política.


















